La vida con COVID-19

De alguna forma, sin darnos cuenta, habíamos contraído la enfermedad que ahora rige el mundo, que ha cambiado la forma en que trabajamos, en que comemos, en que actuamos. Con ella llega la difícil decisión de apartarnos de quienes queremos, de quienes nos importan, de aquellos con quien siempre hemos estado. Ahora lo primordial es estar bien. A pesar de todo nuestro esfuerzo y las medidas que tomamos, no pudimos escapar de ella.

Esta enfermedad es una prueba más de las muchas que tiene la vida, de las cuales los problemas de salud usualmente resultan ser de las más difíciles. Ahora toca luchar. El saber que tenemos este mal es preocupante; más para quienes nos aman y se sienten impotentes ante la situación. El personal médico, aquél que pocas veces es reconocido, y a quien apenas se le agradecen sus esfuerzos por considerarlo «su trabajo», arriesga su vida junto con nosotros para salir adelante.

Mucho se ha hablado de la desconexión paciente-doctor en los servicios médicos en general y es algo de vital importancia sobre todo en estos momentos, cuando es de máxima prioridad aprovechar el tiempo que se tiene uno a uno con el paciente para entender sus preocupaciones, necesidades, y ánimo en general. Esta no es una pelea de uno, sino de todo un equipo de personas que nos tratamos de asegurar que la experiencia del paciente sea la máxima prioridad, para que su única tarea sea vencer la enfermedad.

Al igual que el mundo ha cambiado, también lo hemos hecho nosotros. Es momento de generar un cambio, de revolucionar el rol del personal del servicio médico, enfocado en la seguridad y la atención del paciente pero siempre considerando su perspectiva, manteniendo la empatía que nos caracteriza e innovando para que nuestro marco de trabajo se enfoque en que la experiencia que nuestro pacientes sea el pilar del servicio que brindemos.

Por favor, infórmate, cuídate, y sigue las recomendaciones pertinentes al uso de cubrebocas, la sana distancia, el lavado de manos y otras. Más vale prevenir.

En Hospital San Jorge nos importas.